cultura expresa también el sentido de responsabilidad solidaria respecto a la comunidad.

Los tratamientos además, tendrán que involucrar al enfermo en la toma de decisiones; este debe ser responsable, junto con el médico, de su propio cuidado. En este sentido, hay que aplicar y promover el modelo de la alianza terapéutica entre equipo profesional y paciente.

  • Ensayos clínicos. Ética de la investigación. En los Centros donde se realizan, deben llevarse a cabo en conformidad con las normas éticas internacionales y siempre con el criterio fundamental del respeto y protección de la persona. Donde sea viable se dispondrá de Comités Éticos de Investigación Clínica. En su defecto, se pueden asesorar en Comités de otras organizaciones afines.
  • Ética de las nuevas tecnologías. En los Centros de la Orden en los cuales sea realizable habrá que promover también las nuevas tecnologías. Se trata, de hecho, de las aplicaciones de nuevos medios, a menudo sofisticados, para poder cuidar mejor a la persona enferma garantizando y protegiendo sus derechos.
  • Comités de Ética. Es apropiado que todos los Centros de la Orden tengan su propio Comité de Ética, de acuerdo con el tipo de actividad que se realiza. Esto permite poder especializarse en los dilemas concretos que se presentan en cada realidad. Cuando no es factible disponer de un Comité de Ética propio, puede vincularse a otro que sea de referencia o constituir uno entre varios centros de actividad similar y en un mismo contexto. La proximidad del debate ético favorece la cultura ética entre los profesionales y permite poder llegar con más certeza a las situaciones concretas que se plantean.

2. Protección y promoción de los derechos de las personas asistidas.

La Orden asume responsablemente todos los derechos reconocidos o proclamados en favor de la protección y promoción de las personas. Con el fin de proporcionar una atención integral, sea en el ámbito clínico, social o docente, hace hincapié en lo siguiente:

  • Privacidad. Se debe garantizar a las personas asistidas una privacidad adecuada, teniendo siempre en cuenta la relación profesional con ellas y estructurando los entornos y las formas de asegurarla. Proteger el derecho a la intimidad en todas sus dimensiones:
  • corporal, cuidando los espacios y las condiciones ambientales.
  • respeto y confidencialidad en relación a sus comentarios, creencias y valores.
  • solicitud del consentimiento informado después de haber dado una información correcta y objetiva.