PRINCIPIOS ÉTICOS DE HOSPITALIDAD
La Orden Hospitalaria de San Juan de Dios basa su principio ético fundamental en considerar a la persona humana como centro de su acción, especialmente la persona humana más necesitada. En este sentido, el «otro» pasa a ser siempre el punto de referencia, que no solo hay que tener presente sino que hay que darle una parte activa en los procesos de decisión.
Este criterio fundamental se ha traducido tradicionalmente en la Orden en la humanización tanto en la relación entre el profesional y la persona atendida, como en la relación entre la persona que acude a nuestros centros y la institución hospitalaria.
En este contexto de humanización, se pretende garantizar la universalidad de la asistencia de una manera inclusiva, con la finalidad de atender a todas las personas necesitadas, más allá de su pertenencia étnica, religiosa e ideológica. No se trata tan solo de evitar cualquier tipo de discriminación, sino de favorecer la inclusión social en todas las situaciones de vida de las personas, acogiendo y respetando la realidad de cada uno.
En el contexto de la Orden de San Juan de Dios, la hospitalidad, que es una virtud moral individual, también se convierte en hospitalidad institucional y toda la estructura sanitaria, social, docente o sociosanitaria actúa como un lugar de profunda bienvenida, acogida y acompañamiento al otro.
La Orden adopta “la opción preferencial por los pobres”, prestando especial atención a las personas en condiciones de mayor vulnerabilidad y/o con mayor riesgo de marginalidad y pobreza, no solo economica sino también existencial.
El respeto a los valores morales es una parte integral del carisma hospitalario que no solo tiene connotaciones de naturaleza espiritual sino también, junto con estas, de naturaleza ética.
Los principios que deben considerarse de manera trasversal en nuestros Centros pueden constituir un verdadero Decálogo:
Tutela de la salud y defensa de la vida;
Respeto a la libertad de las personas y defensa de los derechos universales;
Responsabilidad social de la Orden;
Honradez individual e institucional;
Búsqueda de la excelencia como mejor bien posible;
Verdad y transparencia;
Lealtad en la relación con las otras instituciones;
Humildad;