Como tutor del patrimonio, usted tiene un deber fiduciario hacia la IP, lo que significa que es responsable de administrar las finanzas de esta y tomar decisiones únicamente en el mejor interés de la misma. Al tomar decisiones en su calidad de tutor del patrimonio, tenga en cuenta lo siguiente:
Usted está legalmente obligado a administrar los bienes y los ingresos de la IP con buen criterio y únicamente para el beneficio de la persona.
No puede contratar proveedores de servicios que tengan una relación con usted que pueda causar un conflicto de intereses o beneficiarlo económicamente. Por ejemplo, si está contratando a alguien para que se encargue del césped, no puede pagarle a un familiar ni contratar su negocio para que le proporcione los servicios por una tarifa.
No puede invertir el dinero de la IP en una empresa de su propiedad o controlada por usted.
No puede prestar ni regalar el dinero de la IP a usted mismo ni a otros sin el permiso previo del tribunal.
Debe tomar decisiones de inversión y gestión de bienes que sean de bajo riesgo y beneficiosas para la IP.
No puede delegar su autoridad para tomar decisiones a nadie más, pero puede contratar profesionales, incluidos contadores, abogados y asesores de inversiones, para ofrecer asesoramiento y servicios necesarios para administrar el patrimonio de la IP. Los honorarios de estos profesionales pueden pagarse con los ingresos de la IP.
Usted tiene el deber de presentar y defender reclamos en nombre de la IP.
Cuando lo nombren tutor, debe reunirse con la IP, hablar con ella de su función y responsabilidades como tutor y qué derechos conserva intactos la IP. También debe confirmar si tienen algún documento de planeación anticipada, como una directiva de atención médica, una orden de no reanimación, un poder de autorización, un testamento y cualquier otra cosa que figure en el inventario. Si la IP tiene documentos de planeación anticipada, debe conservar una copia de los documentos y proporcionar copias de cualquier documento relevante para la toma de decisiones médicas o sobre el final de la vida al tutor de la persona, si corresponde.
Es importante conservar una copia de la orden del tribunal, también conocida como Decreto final, o el Certificado de tutela. Deberá mostrar una copia de la orden o certificado a los bancos y otros proveedores de servicios para obtener información y ejercer sus poderes como tutor. Es posible que desee obtener algunas copias certificadas del secretario de la oficina del tribunal de huérfanos, ya que algunas organizaciones y proveedores de servicios solicitan una copia para sus registros. Para su comodidad, es posible que desee conservar una fotografía de la orden del tribunal en su teléfono y guardar una copia impresa en su automóvil, bolsa/portafolio u otro lugar conveniente.