esas personas tomarían en la medida de lo posible, incluso si personalmente no está de acuerdo con la decisión.
Para defender a las IP, es necesario comprender sus necesidades, deseos y creencias. Es importante mantenerse en contacto con la persona, para estar al tanto de cómo cambian sus necesidades y deseos. También tiene la responsabilidad de mantenerse informado sobre su condición y situación. Además, es su función defenderla y garantizar que su opinión se tenga en cuenta en todos los aspectos de la toma de decisiones cuando la persona no pueda hablar por sí misma.
Siempre que sea posible, es importante intentar trabajar con la familia de la IP. Hay ocasiones en las que las solicitudes o deseos de uno o más miembros de la familia pueden no coincidir con lo que usted cree que es lo mejor para la IP. Estas situaciones pueden ser particularmente desafiantes si usted también es un miembro de la familia de la IP. Si bien resulta ideal incluir a los seres queridos y familiares de la IP en su cuidado y contar con su apoyo en las decisiones que usted tome, esto no siempre es posible. En última instancia, como tutor, usted es tanto el defensor como la persona designada por el tribunal para la toma de decisiones concerniente a la IP, y debe hacer lo que usted crea que se corresponde mejor con los deseos, necesidades e intereses de la IP, incluso si otros no están de acuerdo.
Otro aspecto de ser un defensor de la IP es garantizar que tenga acceso a los servicios, beneficios y atención adecuados en el entorno menos restrictivo que satisfaga sus necesidades. También debe proteger los derechos y libertades mientras se asegura de que se satisfagan las necesidades de la persona.
Sea visible, infórmese, involúcrese y exprese su opinión.
Como tutor, debe ser diligente en el cuidado de la IP. Esto significa que debe hacer planes para garantizar que su atención continúe cuando usted no esté presente. Esto puede implicar hacer arreglos antes de salir de la ciudad, asegurarse de que los cuidadores tengan una forma de comunicarse con usted en todo momento y planificar los cuidados de la IP en caso de que sea usted quien enferme, o tenga que ser hospitalizado, quede incapacitado o muera. Véase Otras situaciones de tutela para obtener más información sobre los tutores sucesores.
Usted también debe demostrar lealtad y que es digno(a) de confianza anteponiendo las necesidades de la IP a las suyas y respetando sus deseos. Esto significa que es posible que debá tomar decisiones que sean menos convenientes para usted, o que difieran de sus preferencias personales.
Es importante que tenga en cuenta sus obligaciones éticas como tutor cuando sopese las decisiones sobre el cuidado o las finanzas de la IP. La persona bajo tutela debería poder vivir en el entorno menos restrictivo que satisfaga sus necesidades; interactuar con su comunidad y sus seres queridos; participar en la toma de decisiones tanto como sea posible; y confiar en que usted